Si estás leyendo estas palabras significa que, de alguna forma, estas interesado/a en el mundo de la ingeniería civil pero no sabes a qué se dedica exactamente un ingeniero civil o si deberías estudiar esta bonita y complicada carrera. En este artículo, con el que estreno el blog, voy a intentar ayudarte en la toma de esta importante decisión así como aclararte cualquier duda que puedas tener en base a mi experiencia como estudiante de Grado en Ingeniería Civil y Territorial en España.
Pero antes de comenzar, pongámonos en contexto… ¡prometo ser rápido!
Origen de la ingeniería civil en España
La ingeniería civil nace como tal en España en 1802 de la mano de Agustín de Betancourt. Hasta entonces las obras públicas habían estado a cargo del cuerpo de ingenieros militares y su finalidad era satisfacer las necesidades de la guerra y el posterior acondicionamiento del entorno.
Fallo de la presa de Puentes que dio origen a la ingenieria civil en España en 1902.
El 30 de Abril de 1802 se produjo la rotura de la presa de Puentes, en Lorca, causando la muerte de 608 personas. Este hecho fue el detonante de la apertura de la Escuela de Caminos cuyo objetivo era formar Inspectores Generales de Caminos y Canales, y que con el tiempo evolucionaría en la actual Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos, que es como conocemos en España a la ingeniería civil y que quizás posee un enfoque más un tanto más generalista que la ingeniería civil de otros países.
Nota: en este artículo me referiré en todo caso a la profesión de ingeniero civil, sin entrar en ningún plan de estudios. Se que en España, desde la implantación del plan Bolonia, el asunto es un poco lioso por lo que te dejo un artículo donde te aclaro las diferencias entre los grados que se ofertan en nuestro país (Civil vs Civil y Territorial).
Pero… ¿qué hace un ingeniero civil?
La ingeniería civil es la disciplina encargada de llevar a cabo toda clase de infraestructuras que la sociedad necesita para su desarrollo, siempre tratando de realizarlas de la manera más económica y sostenible posible. Para ello debe ser capaz de comprender multitud de factores (técnicos, económicos y sociales) que afectan de un modo u otro a las infraestructuras y actuar en consecuencia.
Las carreteras y autopistas, los puentes y pasarelas, las presas y embalses, las redes de abastecimiento de agua potable y redes de saneamiento (alcantarillado), los puertos, los desarrollos urbanísticos y muchas otras infraestructuras son competencia del ingeniero civil. Pero no todo es construir. Aspectos económicos y de gestión y explotación de esas infraestructuras son también parte del eje principal de muchas labores desarrolladas por los ingenieros civiles de todo el mundo.
¿Cómo sé si debería estudiar ingeniería civil?
Las asignaturas más complejas tales como álgebra, física, cálculo de estructuras, geotecnia, entre muchas otras, requieren gran trabajo y dedicación para sacarlas adelante. Y créeme cuando te digo que no se parece en nada al esfuerzo que hayas podido realizar durante el bachillerato. Además, para que nos vamos a engañar, si estas pensado en meterte aquí es porque no has tenido ningún problema en bachiller.
Yo siempre había pensado que estudiar una ingeniería como esta no podía ser tan difícil como se decía (también es verdad que suelo pecar de exceso de confianza). Y menos aún con las notas que tenia en bachillerato. ¡Eso no me iba a pasar a mí!
Pero empezaron las clases y comprendí la cruda realidad. Se trata de una carrera en la que la relación horas de estudio y buenos resultados no siempre es la que te gustaría, sobretodo en las asignaturas «problemáticas», y eso a veces te puede desanimar, cabrear e incluso llegar a frustrar.
«El zumo compensa exprimir la fruta» – Matthew Kidman
Pero eso también significa que el buen resultado compensa con creces el esfuerzo realizado, y la sensación de trabajo bien hecho te deja muy buen sabor de boca (no todo iba a ser malo, oiga). Lo importante es levantarte después de los fracaso, aprender de ellos y seguir adelante formándote como profesional y como persona de la mejor manera posible.
Y es que esta carrera no solo es interesante por cómo te forma intelectualmente sino también por los hábitos que te ayuda a desarrollar. Te convierte en un auténtico trabajador y luchador. Te acostumbras trabajar bajo presión, con rapidez y eficacia. Te vuelves resolutivo y organizado. Amueblas tu cabeza y adquieres pensamiento crítico. Y aunque a simple vista no lo parezca, estas cualidades son muy importantes de cara a tu futuro laboral.
¿Qué especialidades existen?
La ingeniería civil es muy amplia y sería imposible abarcarla en su totalidad. En el Grado en Ingeniería Civil y Territorial que estudio, y una vez superados los tres primeros cursos, puedes elegir una de estas especialidades (también denominadas «menciones»:
Construcciones Civiles: te especializarás en el cálculo de estructuras, proyectos de construcción, edificación, puentes, túneles, cimentaciones, etc. Es sin duda, la especialidad más complicada.
Transportes y Servicios Urbanos: te especializarás en diseño de carreteras, ferrocarriles, gestión del tráfico, explotación portuaria, etc.
Hidrología: te especializará en el diseño y construcción de presas otras infraestructuras hidráulicas (canales), energía y centrales, etc.
Cualquiera de ella te abrirá infinitos campos de actuación y desarrollo profesional. Mi recomendación: escoge la que más te guste. Por suerte, durante los primeros años de carrera verás un poco de todas, suficiente para ir formándote una idea de lo que encaja más contigo.
¿Qué salidas profesionales tiene la ingeniería civil?
Es normal pensar en las salidas laborales cuando te ves forzado a elegir carrera y pensar en tu futuro. Por mucho que te guste algo, si no es demandado, si no es útil para alguien no lo hagas tu trabajo, hazlo tu hobby. Pero si eso que te gusta resulta ser necesario, en este caso para la sociedad, has dado en el clavo.
Sin embargo, en este aspecto probablemente te lleves una decepción si ya tenías claro que querías estudiar ser ingeniero civil y todo iban a ser de color de rosa, sobre todo si eres español. Las cosas han cambiado de un tiempo a esta parte y el ingeniero civil se tiene que adaptar. Esa es la clave, adaptarse.
Si te gusta viajar y vivir nuevas experiencias, países como Argentina o Chile necesitan muchísimos ingenieros civiles para llevar a cabo multitud de infraestructuras, por lo que marcharse a Latinoamérica puede ser una gran alternativa laboral (si eres de allí no se a qué esperas
En España la cosa está más complicada, pero no imposible. La situación económica que atravesamos, el estancamiento del sector de la construcción y el hecho de que España tenga muchísimas infraestructuras de calidad hace que trabajar aquí en grandes proyectos sea complicado, teniéndote que adaptar a otros sectores de la ingeniera civil pero más alejados de la construcción propiamente dicha.
Si quieres saber qué opinan sobre el futuro de la ingeniería civil en España algunos de los ingeniero y profesionales del sector con más presencia en Internet, no te pierdas la sección de entrevistas.
Los puertos españoles pueden ser una gran salida laboral en este aspecto. Como dice uno de mis profesores de puertos “donde hay olas, hay trabajo” pues los diques están en constante batalla con el mar lo que provoca que necesiten mantenimiento y reparaciones continuamente.
Pero, como ya te he mencionado antes, no todo es construir y en el mundo de la ingeniería civil la gestión y la explotación de las infraestructuras es también una labor esencial. Por último, y si además te mola la economía el ingeniero de caminos también es capaz de desenvolver bastante bien en banca y consultoría (como he podido saber a través de un par de ponencias realizadas en la escuela).
En definitiva, con la formación de ingeniero civil se te abre un inmenso abanico de oportunidades laborales, tanto en el ámbito nacional como internacional: consultoría, construcción, dirección de obra, puertos y costas, conservación y explotación de infraestructuras de todo tipo (carreteras, puertos, puentes, túneles, aeropuertos, redes de depuración y abastecimiento, etc), edificación, administración pública… ¡incluso banca y control de calidad!.
Como ves el ingeniero civil es capaz de desenvolverse en múltiples campos y labores lo que le convierte en un auténtico todoterreno, dejándote gran libertad para elegir como te quieres desarrollarte profesionalmente.
¿Qué habilidades debe tener un ingeniero civil?
Quiero quitarte la idea de que por estudiar ingeniería civil te vas a comer el mundo así por que sí. Tendrás los ladrillos, pero tendrás que trabajar muy duro para construir la casa. La competencia es brutal. Otros aspectos tales como el dominio de un segundo idioma (ingles sobre todo), la capacidad de comunicación (hablar en público), liderazgo y pensamiento crítico son fundamentales. El domino de metodologías ágiles y BIM son también cada vez más importantes.
Si alguna de ellas te da problemas, te animo a que cojas las riendas y te pongas a ello… o te arrepentirás más adelante de no haber empezado antes (con rima y todo jeje).
Entonces, ¿ingeniería civil sí, o no?
Creo que si, con todo lo que te he comentado, finalmente decides estudiar ingeniería civil estarás tomando una gran decisión. Esta carrera te ayudará a formarte como pocas otras, tanto personal como profesionalmente.